La Corte Suprema ha cometido una suprema canallada disfrazada de sentencia. Y mal disfrazada, porque ese documento pasará a la historia de la prevaricación como una pieza torpe, sofística, infundada y mal escrita que apenas disimula lo que en realidad es, o sea, un descarado panfleto abortista editado por los ministros de ese Tribunal.
Por Cosme Beccar Varela
Ver nota completa…
Amare l’Italia; ma quale?
-
Purtroppo e realisticamente, con dolorosa nostalgia, condivido; modificando
tuttavia il titolo. Senza sapere se, nel tempo, le radici potranno dare
nuovi f...
Hace 3 horas

No hay comentarios:
Publicar un comentario