Católicos, despierten. Obispos, cardenales, ¿dónde están? Se sientan y no dicen nada mientras esta putrefacción continúa. Una vez más, nos despertamos con otra historia de maldad, de perversión sexual en el liderazgo de la Iglesia Católica.
Ver nota completa...
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario