Por el color de su jugo, parecido a la sangre, en la iconografía cristiana se convirtió en un símbolo del martirio. Un martirio fructífero, como su fruto, lleno de semillas. Y por sus innumerables semillas, envueltas con una dura piel, se la tenía como la propia representación de la Iglesia que bajo su manto acoge y protege a innumerables naciones
Ver nota completa...
Vescovo Mutsaerts: Lettera aperta a Papa Leone XIV
-
Dal blog del vescovo Mutsaerts, che non ha mai fatto mancare la sua voce.
Alcuni precedenti qui - qui - qui - qui. Qui l'indice degli articoli sul
Sinodo.
...
Hace 7 horas

No hay comentarios:
Publicar un comentario