El pecado, por su propia naturaleza, es un ataque directo o una violación de algo bueno. Por ejemplo, mentir ofende el bien de la verdad; la gula transgrede el bien de la alimentación adecuada. Ahora, ¿algunos actos malvados contravienen un bien hasta el punto de merecer la condenación eterna?
Por el padre Thomas G. Weinandy, OFM, Cap
Ver nota completa...
UN FUNERAL REFLEJO DE LA IGLESIA CONCILIAR
-
Finalizando el funeral del obispón de Caserta (Italia) Raffaele
Nogaro Venier (foto) en la catedral de San Miguel Arcángel de esa ciudad el
día 9 de Ener...
Hace 1 hora

No hay comentarios:
Publicar un comentario