A causa de la pandemia del covid-19 en numerosas diócesis de todo el mundo se “aconseja” o abiertamente se obliga a recibir la comunión en la mano; ya sea por decreto episcopal o por recomendación escrita, la trágica realidad es que nos encontramos ante un monumental abuso clerical-episcopal de la que son víctimas inocentes los fieles laicos que, a veces por miedo y a veces incluso por un errado argumento de obediencia, comulgan de esa forma tan indigna al no tener las manos ungidas; y de la que son víctimas culpables los propios clérigos que obligan a hacerlo habida cuenta de la gravísima falta que cometen delante de Dios Nuestro Señor cuya presencia real se ve tan vilipendiada.
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Humanitas?
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Una visione di massima di Martino Mora della prima enciclica di Leone XIV.
Occorre leggerla con attenzione prima di un'analisi più accurata. Qui
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