El Santo Padre ha derramado una gran cantidad de tinta para impresionar al Primer Mundo con “su deber” de acoger a los inmigrantes. Ahora se ha vuelto a derramar bronce. El Vaticano se ha convertido en el nuevo hogar de una masa marrón llena de bultos que representa a una multitud de figuras demacradas que evidentemente esperan su oportunidad de una vida mejor.
Por Auguste Meyrat
Ver nota completa...
1° gennaio - Circoncisione di nostro Signore e Ottava di Natale
-
Risonanze che ci aiutano ad approfondire i tesori (purtroppo oggi nascosti)
della nostra fede. *Puer natus est nobis* [vedi qui - qui - qui].
--------------...
Hace 2 horas

No hay comentarios:
Publicar un comentario