El Santo Padre ha derramado una gran cantidad de tinta para impresionar al Primer Mundo con “su deber” de acoger a los inmigrantes. Ahora se ha vuelto a derramar bronce. El Vaticano se ha convertido en el nuevo hogar de una masa marrón llena de bultos que representa a una multitud de figuras demacradas que evidentemente esperan su oportunidad de una vida mejor.
Por Auguste Meyrat
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MES EUCARÍSTICO - DÍA TERCERO
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Dispuesto por el padre Diego Álvarez de la Paz SJ, reimpreso en Madrid en
1830.
*MES EUCARÍSTICO, ESTO ES, PREPARACIONES, ASPIRACIONES Y ACCIÓN DE GRA...
Hace 2 horas
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