El Santo Padre ha derramado una gran cantidad de tinta para impresionar al Primer Mundo con “su deber” de acoger a los inmigrantes. Ahora se ha vuelto a derramar bronce. El Vaticano se ha convertido en el nuevo hogar de una masa marrón llena de bultos que representa a una multitud de figuras demacradas que evidentemente esperan su oportunidad de una vida mejor.
Por Auguste Meyrat
Ver nota completa...
INDIA: CAMPEÓN DEL ECUMENISMO, PROMOVIDO A OBISPÓN
-
Noticia tomada de GLORIA NEWS.
León XIV Riggitano-Prévost nombró el 14 de febrero al P. Francisco Antonio
Agnelo Jacinto Quadros Pinheiro como segundo o...
Hace 1 hora

No hay comentarios:
Publicar un comentario