Cuando la gran santa española, Teresa de Ávila, emprendió la reforma carmelita con la fundación del monasterio de San José de Ávila, no podía ni imaginar que pocos años después, en 1577, su nombre se convertiría en objeto de excomunión por partida doble.
Por Cristina de Magistris
Amore, promessa, Dio. Tre parole che oggi suonano rivoluzionarie solo
perché sono vere
-
Non ho sentito la canzone; ma ho letto molte impressioni positive sul suo
significato e condivido con voi quella che segue.
------------------------------
...
Hace 35 minutos

No hay comentarios:
Publicar un comentario