El 25 de diciembre de 1886, un joven Paul Claudel entró en la catedral de Notre-Dame de Paris ateo para dejarla como cristiano. Este relato autobiográfico enfatiza ese sentimiento de inocencia, de la eterna infancia de Dios que la Navidad celebra como un punto de inflexión para el corazón de Absoluto.
INVOCAN AL DIABLO EN PARTIDO DE FÚTBOL
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*ADVERTENCIA:* Rezar la oración a San Miguel Arcángel y un Ave María antes
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altamente i...
Hace 6 horas
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