sábado, 13 de septiembre de 2008

“Cruz Pascual”



El Señor reacciona ante el pecado del hombre con un ofrecimiento inaudito de misericordia y de perdón.Carta del Obispo de Posadas – Exaltación de la cruz - 14.09.08

Por Mons. Juan Rubén Martínez


En este domingo de “la exaltación de la Cruz”, el texto que leemos del Evangelio (Jn. 3,13-17), nos dice que el Hijo del hombre tenía que padecer la cruz para salvar al mundo: “…Así tiene que ser levantado el Hijo del hombre, para que todo el que crea tenga por él vida eterna. Porque tanto amó Dios al mundo que dio a su Hijo único, para que todo el que crea en él no perezca, sino que tenga vida eterna. Porque Dios no ha enviado a su Hijo al mundo para juzgar al mundo, sino para que el mundo se salve por Él”.

Durante varios domingos retomaré textos de una reflexión que realicé en la sesión inaugural de nuestro primer Sínodo Diocesano que hemos realizado el año pasado con motivo de la celebración de nuestro año jubilar, los 50 años de creación de nuestra Diócesis. Desde ya que la centralidad del Sínodo estaba en la persona de Jesucristo y el eje del mismo ha sido buscar caminos adecuados para responder en este inicio del siglo XXI, a aquello que es la razón de ser de la Iglesia: la evangelización.

Esta celebración de la exaltación de la cruz, nos pone ante la significación profunda, central que tiene el misterio de la Pascua en la fe cristiana. Desde el misterio del calvario, del sufrimiento y muerte del Hijo del hombre en la cruz y de la resurrección y Vida, comprendemos que sin esta inserción pascual en nuestra propia espiritualidad cristiana, que es el camino de identificación al amor donado y eucarístico de Jesucristo, difícilmente podremos tener una real comprensión del discipulado y misión que cada bautizado tenemos.

Considero que un texto de “Jesucristo, Señor de la historia” nos puede ayudar en nuestra reflexión. Este documento fue escrito con motivo de la celebración de los 2000 años del nacimiento del Señor y nos decía: “Para nosotros, cristianos no basta afirmar que nuestro origen está en Dios que nos ama. Creemos que ese amor del Padre Dios llegó a un extremo incomprensible, misterioso, deslumbrantemente bello. Nos envió a su propio Hijo, verdadero Dios, para que se hiciera verdadero hombre, con una carne como la nuestra, un corazón como el nuestro, una historia como la nuestra, sin caer en las miserias de nuestros odios, egoísmos y mezquindades. Es hombre verdadero, pero libre de pecado. Modelo perfecto de lo que el Padre quiere que seamos. En Él culmina el plan de Dios. Él es la plenitud del tiempo y el centro de la historia.

Sin embargo, el hombre rechazó su presencia y quiso eliminar su persona y su mensaje. Su amor por el hombre llegó a la “locura”, aceptó ser clavado en la cruz y entregarse por nosotros hasta experimentar el más amargo y profundo dolor. Así, su sangre derramada nos purificó de nuestros pecados. El Señor reacciona ante el pecado del hombre con un ofrecimiento inaudito de misericordia y de perdón.

Pero, el Padre no podía dejar al Hijo amado bajo el poder de la muerte. Y Jesucristo nuestro redentor resucitó. ¡Vive! Por eso su presencia también es una realidad para nosotros. Él visita la pobre existencia de cada ser humano para derramar la vida nueva del Espíritu Santo. Los que supieron descubrirlo reconocen que hay un antes y un después de haberlo conocido. Antes y después de Cristo la vida no es la misma. Así lo proclaman, por ejemplo, San Pablo, San Francisco de Asís, Edith Stein y tantos santos que han reflejado en su vida la presencia misericordiosa de Jesús” (J.S.H. 7).

En nuestra época corremos el riesgo de vaciar la fe cristiana mimetizándonos con una especie de humanismo, o bienestar excesivamente consumista de la época que busque alcanzar la “Vida”, sin la cruz y su significación en nuestra espiritualidad. Una suerte de humanismo sin “Pascua”. Esta singularidad Pascual de Jesucristo, hace que el solo “teísmo” no nos alcance para comprender el maravilloso regalo que nos hace Jesucristo, el Señor, de experimentar que Dios no es solo un concepto, una energía, un todo, sino que Dios es Padre.

En este domingo de “la exaltación de la cruz”, el Evangelio nos alienta a saber que nuestro Padre-Dios tanto amó al mundo: “que dio a su Hijo único para que todo el que crea en él no perezca, sino que tenga vida eterna” (Jn.3,16). Esta certeza de Jesucristo, el Señor, será fundamental en estas reflexiones que profundizaremos ligadas a nuestro Sínodo y al documento de Aparecida que nos piden que nuestro tiempo necesita que los cristianos seamos verdaderamente discípulos y misioneros.

¡Un saludo cercano y hasta el próximo domingo!

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DÍA DEL MIGRANTE



Desgrabación de la Homilía del Sr. Arzobispo de Buenos Aires cardenal Jorge Mario Bergoglio s.j. en el Santuario Ntra. Sra. Madre de los Emigrantes con motivo de la celebración Eucarística del Día del Migrante


El pasaje de la carta de San Pablo a los romanos comenzaba con esta frase: “que la única deuda con los demás sea la del amor mutuo” (Rom 13, 8). Es decir, todos tenemos una deuda con los demás: Amar. Amar no es un deporte o solamente una virtud que unos pueden tener y otros no. No es un modo de proceder solamente, es una deuda. Una deuda existencial, de la misma existencia humana.

El que no ama no honra su deuda de persona. Quien no tiene su corazón abierto al hermano de cualquier raza, de cualquier nación, no cumple con su deber, y su vida termina siendo como un pagaré impago y es muy triste terminar la vida sin haber honrado la deuda existencial que todos tenemos como personas. El amor es algo concreto. Los conceptos no se aman, las palabras no se aman, se aman las personas.

El amor, al ser concreto, fija un trabajo concreto en favor de la persona. A favor del otro. Un trabajo, de acercarme al otro, abrir mi corazón al otro. Un trabajo de proximidad, un trabajo de condescendencia al camino del otro. Un trabajo mutuo de los ideales, de los puntos de vista. Es un gran respeto al Amor.

El respeto, es el trato considerado mas hondo a la dignidad de la persona. Hoy, día del migrante, miremos un poco a aquellos que no nacieron en esta tierra. Que vinieron. ¡Que sorpresa! Como el papá o la mamá de alguno de los que estamos aquí. Como mi papá. Vinieron por mucha razones, por necesidad de trabajo, o por persecución ideológica.

Tantas personas vinieron. Hoy debemos preguntarnos como honramos la deuda para con ellos. La deuda del amor, ¿qué hacemos por ellos? Y más en estos días donde la Iglesia quiere mirar al migrante, al migrante joven. Esa multitud de chicos y chicas que se desarraigan de su tierra para echar raíces en la nuestra. Les decimos “Trabajemos juntos para hacer un mundo posible”, (mensaje del Santo Padre Benedicto XVI por la jornada mundial del Emigrado y el refugiado 2008). Un mundo mejor que sea posible, un mundo de confidencia y de amor.

Ojalá pudiera detener aquí mi homilía. Pero la primera lectura del Profeta Ezequiel (Ez 33, 7 – 9), nos dice: “yo te he puesto como centinela”, es decir, a todos nos pone como centinela. Y como centinela tenemos que avisar cuando hay peligro. Antiguamente los centinelas que estaban en las ciudades, veían cuando había un peligro de vida. Para mí hoy corre peligro el cristiano, pues todo cristiano es centinela. Y hoy como cristiano tenemos que decir ¡cuidado! Cuidado que no te quiten la vida. Que no se creen situaciones de xenofobias entre nosotros. Todos sabemos que la xenofobia así se da.

Aquí parece que nadie odia al migrante. Pero está la xenofobia sutil, la que quizás, elaborada por nuestra viveza criolla, nos lleva a preguntarnos: ¿cómo los puedo usar mejor?, ¿cómo me puedo aprovechar de ésta o de éste que no tiene documento?, que entró de contrabando, que no se sabe el idioma, o que es menor de edad y no tiene quien lo proteja.

Si somos sinceros tenemos que reconocer que entre nosotros se da esa sutil forma de xenofobia que es la explotación del migrante. No se en otros lugares del país, no me gusta hablar de lo que no vi o sé. Pero en esta ciudad hay explotación de migrantes y de migrantes jóvenes. Más aun, hay otro escalón, hay trata de migrante jóvenes. Chicas y chicos que son sometidos a la trata o a la esclavitud, del trabajo a presión por dos pesos. A la esclavitud de convertirlos en mulita para transportar droga, a la esclavitud de la prostitución de jóvenes, que no tienen la mayoría de edad. ¡Esto se da en esta ciudad!

Algunos me dicen: “Sí Padre. Es que también los funcionarios no hacen nada”. ¡Vos que haces? Si no haces nada, ¡Chillale!, Reclamales, ¿pero vos que haces? Además de reclamar como hay que reclamar. ¿Pero que haces vos? ¿Cómo saldás la deuda del amor permitiendo que delante a tus ojos estén explotando estos tratantes de migrantes, y mas aun tratantes de jóvenes? Esto se da cerca. ¡Que no vengan con cuentos chinos! ¡Esto se da acá! Yo les confieso: cuando medito en esto, cuando lo veo, perdonen pero lloro. Lloro de impotencia. ¿Que le pasa a mi pueblo, que tenía los brazos abiertos para recibir a tantos migrantes y ahora los va cerrando y ha engendrado en su seno delincuentes que los explota, y los somete a la trata? ¿Qué le pasa a mi pueblo!? Hoy más que nunca necesitamos de centinelas, para que quitemos esto.

No solo no pagamos la deuda del amor, sino que de alguna manera los que no hacemos nada, entre comillas, somos cómplices de este delito tan, tan nefasto como es la explotación, la esclavitud, y la trata en nuestra ciudad. Somos cómplices por nuestro silencio, por nuestro no hacer nada, por nuestro no reclamo a quienes el pueblo ha ungido como responsable para solucionar. Por nuestra apatía.

Esta misa diremos sí a la multitud de jóvenes migrantes. Abramos el corazón, y abramos las entrañas de las manos. Recordemos que hay explotadores explícitos e implícitos. Los que callan y miran para otro lado, son explotadores implícitos. Recordemos que también nosotros, todos somos migrantes por que nadie se queda aquí para siempre y sería muy triste que cuando tenga que mostrar el pasaporte, te digan: “¡debe la deuda de su existencia!”.

Debe la deuda de ser hombre o mujer de bien. Debe la deuda del amor. Por que delante de sus ojos tu hermano era explotado y vos te callaste. Tu hermano era sometido a la trata y vos te callaste, tu hermano era esclavizado y ¡vos te callaste!

La misa es en acción de gracias. Demos gracias a Dios porque nos da su palabra. Pidamos que esa palabra nos mueva. A no ser menos pasivos frente a esta delincuencia que se ha instalado en nuestra ciudad y que mete a nuestros hermanos migrantes, menores de edad, en la picadora de carne.

Que así sea.

Buenos Aires, 07 de septiembre de 2008.


El Mundo, su cultura



Cuando Jesús dice “Yo soy la Vida”, es como si te dijera: “si vos me seguís vas a experimentar una plenitud de sentimientos y una intensidad de vivencia que jamás imaginaste”.


Por el Ing. Juan C. Starchevich - Charata - Chaco

El espíritu del Mundo, la materia, forman parte de una dimensión del pensamiento sincero y totalmente lógico. Un mundo sin Dios, sin leyes, sin padres, sin controles. Libertades lógicas y sinceras.

Anarquía deseada para experimentar lo humano; para abrir de par en par las puertas de las pasiones; para derretirse en el deleite que excitan los instintos. Libertad, libertad y más libertad. Es hermoso hacer lo que uno quiere; desde muy pequeños, en la adolescencia, juventud, en las edades adultas, y hasta en la propia vejez.

¿Por qué se les exige a los niños la educación escolar? Puede ser traumatizante, pues lo más propio para ellos es jugar, divertirse con sus amiguitos. Desde el punto de vista del Mundo, se está ejerciendo una terrible violencia para ellos en precipitarlos con exigencias impropias a su propia naturaleza del deseo y sus instintos.

A los adolescentes, desde este mismo punto de vista, es muy racional y fuera de todo tipo de discusión que es muy malo impedir, por cualquier medio, su propia libertad sexual. Entonces, desde este mismo punto de vista, debemos acompañarlos para que esa libertad la realicen de un modo más ordenado, pero..., otra vez, ¡malditas reglas!, y ¡maldita suerte!, ¡se encuentran en el más alto grado de fertilidad!

Los adultos también tienen el derecho a disfrutar de su propia libertad y, desde el punto de vista del mundo, se pregunta ¿Hasta cuando la religiosería? ¿Qué tiene que ver esto con los que no creen? El mundo avanza, la tecnología evoluciona; el hombre de mundo va cambiando. Se ha globalizado un nuevo modelo humano, el hombre del mundo de hoy, de logros individuales, sin ataduras a nadie ni a nada.

Desde este punto de vista es muy racional y fuera de todo tipo de discusión lo aberrante e inaceptable concepto del matrimonio perpetuo. ¿En que se basan las leyes para obligar a las personas a estar atadas para siempre? ¿Por qué no se puede desarrollar la propia felicidad individual? ¿A quién le importa el matrimonio de uno?; por otro lado, ¿Por qué se prohíben los abortos? ¡Es una decisión personal! ¿Por qué se legisla en contra de voluntades individuales?

Según el punto de vista del mundo y su espíritu esto es totalmente correcto, es totalmente racional según esta dimensión del pensamiento, sin Dios, sin creencias inmateriales, pues el mundo no está sujeto a las leyes de Dios, por lo tanto no tiene obligación de cumplirlas. Además de ello, si hacemos un poco de historia, podemos notar que Dios no dio sus leyes al mundo, sino a su pueblo. Esto está escrito en La Biblia cuando Moisés y El Pueblo de Dios emprendieron el Éxodo en busca de la Tierra Prometida, promesa de Dios a “su Pueblo”.

Al pueblo sin Dios se lo denomina Pueblo Pagano, sin leyes de Dios ni sus promesas, sin obligaciones ni derechos, sin evolución humana.

Al Pueblo de Dios, luego de Jesucristo, se le suma otra promesa, el Espíritu Santo, otra dimensión del pensamiento. Una dimensión que precipita al hombre y lo lanza hacia el propio Dios, que sin dejar de ser quien es, ahora se ha transformado en El Padre, y su pueblo en sus hijos.

Cuando Jesús dice “Yo soy la Vida”, es como si te dijera: “si vos me seguís vas a experimentar una plenitud de sentimientos y una intensidad de vivencia que jamás imaginaste”.

Esta es la razón fundamental que muchos cristianos irrumpen en el mundo con cosas que el mundo no comprende. Es para que el mundo forme parte del Pueblo de Dios en Cristo, para así tener la Esperanza en sus promesas.

Un ejemplo: Si una persona sabe que otra va a morir en un accidente, ¿no haría todo lo posible para evitar ese viaje?

El cristiano molesta en el mundo porque no quiere que muera, no quiere que sufra, desea que también sea un ciudadano del infinito.

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El sábado 13 en el Hogar Escuela: Monseñor Stanovnik realizará el lanzamiento del Año Paulino

Los cristianos de todo el mundo, conmemoran los dos mil años del nacimiento del San Pablo, en Tarso. Este Jubileo, se inició el 28 de junio de este año, y se extenderá durante un año, culminando oficialmente el 29 de junio de 2009

El próximo sábado -13 de septiembre- monseñor Andrés Stanovnik realizará el lanzamiento en la Arquidiócesis de Corrientes. Será a través de una exposición donde hará una reseña de la figura del Apóstol y la trascendencia de su legado para la Iglesia.

El lanzamiento se efectuará en el salón auditorio del Hogar Escuela (Av. Pedro Ferré 2755), de 16 a 18. En consonancia con la preparación para el centenario de la creación de la diócesis, se ha elegido un lema: “Discípulos y misioneros de Jesús, con San Pablo, junto a la Cruz”.

En la oportunidad habrá dos disertaciones, la primera, a cargo del monseñor Andrés, será “Indulgencias: un tesoro espiritual en el Centenario…¿para qué sirven?. La segunda en tanto, estará a cargo del padre Roberto Pini y será “La teología del Apóstol Pablo”.

¿Qué es el Año Paulino?
Los cristianos de todo el mundo, conmemoran los dos mil años del nacimiento del San Pablo, en Tarso. Además de celebrar su vida en si mis, se resalta su legado, su gesta epistolar y su ejemplo de evangelización.

Este Jubileo, se inició el 28 de junio de este año, y se extenderá durante un año, culminando oficialmente el 29 de junio de 2009. Tiempo durante el cual en cada Iglesia particular se desarrollarán una serie de celebraciones litúrgicas, de eventos culturales y ecuménicos. Habrá miles de iniciativas pastorales y sociales a nivel mundial, todas ellas inspiradas en la espiritualidad paulina.

Anuncio oficial

Fue el Papa Benedicto XVI quien anunció oficialmente la celebración de este año jubilar dedicado a San Pablo, fue durante la celebración de las Primeras Vísperas de los Santos Pedro y Pablo, en la Basílica de San Pablo de Extramuros en Roma.

Este "Año Paulino", explicó el Papa, "podrá desarrollarse de modo privilegiado en Roma", ciudad en donde está ubicada la basílica dedicada al Apóstol de Gentes, bajo cuyo altar mayor se conserva el sarcófago con sus restos.

Sin embargo, explicó: "En cada parte del mundo, iniciativas análogas podrán ser realizadas en las diócesis, en los santuarios, en los lugares de culto por parte de las instituciones religiosas, de estudio o asistencia, que llevan el nombre de San Pablo o que se inspiran en su figura y sus enseñanzas", afirmó Benedicto XVI.

Decreto de Monseñor Andrés para acceder a las Indulgencias

Mediante un Decreto, el Arzobispo de Corrientes, explica a todo el Pueblo de Dios de la Arquidiócesis las disposiciones para acceder a las indulgencias que la Iglesia concede por el Año Paulino, con ocasión del bimilenario del nacimiento de san Pablo. Estas Indulgencias tienen por objetivo “impulsar en sumo grado la purificación interior, exaltar la vida sobrenatural en el corazón de los fieles y estimular a dar frutos de buenas obras”.

En una carta enviada a toda la Arquidiócesis, monseñor Andrés expresó, al iniciarse el Jubileo en el mes de junio, que: “Es conveniente tener en cuenta el sentido general de la celebración a fin de disponernos convenientemente para recibir la gracia de la Indulgencia”. En ese momento aclaró que las indulgencias podrán ganarse desde el sábado 28 de Junio (2008) hasta el 29 de Junio del año próximo.

Condiciones generales

Las condiciones generales para recibir las Indulgencias plenarias son: confesarse, comulgar y rezar por las intenciones del Sumo Pontífice (Padrenuestro, Avemaría, Gloria y el Credo).

El Papa concede Indulgencias plenarias para los días de la inauguración solemne (el domingo 29 de junio del corriente, y su víspera) y la clausura del Año Paulino (29 de junio de 2009).

A las condiciones mencionadas se debe agregar la participación devota en una función sagrada o en un ejercicio piadoso realizado públicamente en honor del Apóstol de los gentiles en todos los lugares sagrados.

Asimismo, para recibir las Indulgencias en los demás días del Año Paulino el Arzobispo indica lo siguiente:

En primer lugar, designa los lugares donde realizar lo que llamamos la obra de la Indulgencia. En la ciudad de Corrientes: “Iglesia Catedral”, Vicaría “San Pablo”, “San Pantaleón”, “Santa Catalina de Alejandría”, “Nuestra Señora de Itatí”, y “San Jerónimo”. En el interior: en todas las sedes parroquiales.

En segundo lugar, dispone que los días, para ganar las Indulgencias, sean los domingos y fiestas de guardar.

Y en tercer lugar, indica como obra la lectura y reflexión, personal o comunitaria, de un capítulo de una de las cartas del Apóstol San Pablo en los lugares designados.

Los fieles cristianos podrán lucrar la indulgencia plenaria para sí mismos o aplicarla por los difuntos, cuantas veces se realicen las obras indicadas, respetando la norma según la cual solamente se puede obtener la indulgencia plenaria una vez al día.

Impedidos y enfermos

Los fieles impedidos por la enfermedad o por otra causa legítima y relevante podrán ganar también la indulgencia plenaria, con tal que se unan espiritualmente a una celebración jubilar en honor de san Pablo, ofreciendo a Dios sus oraciones y sus sufrimientos por la unidad de los cristianos.

Sentido de las Indulgencias
En mayo de este año la Penitenciaría Apostólica dio a conocer las disposiciones para ganar las gracias de las Indulgencias en el Año Paulino. Transcribimos dos párrafos que iluminan el sentido de las mismas.

“El Sumo Pontífice, impulsado por su solicitud pastoral, quiere proveer oportunamente a los tesoros espirituales que se han de conceder a los fieles para su santificación, de modo que puedan renovar y fortalecer, con mayor fervor aún en esta piadosa y feliz ocasión, propósitos de salvación sobrenatural ya a partir de las primeras Vísperas de la recordada solemnidad, principalmente en honor del Apóstol de los gentiles, de cuyo nacimiento terreno están a punto de cumplirse dos mil años”.

“En verdad, el don de las indulgencias, que el Romano Pontífice ofrece a la Iglesia universal, allana el camino para alcanzar en sumo grado la purificación interior que, rindiendo honor al bienaventurado apóstol san Pablo, exalta la vida sobrenatural en el corazón de los fieles y los estimula a dar frutos de buenas obras”. (Penitenciaría Apostólica, 10 de mayo de 2008)

:: Sabado 20 y Domingo 21 de septiembre: XXIX Peregrinación Juvenil del NEA a Itatí

Los días 20 y 21 de septiembre de 2008 se desarrollará la XXIX Peregrinación Juvenil del Nea a Itatí, acontecimiento de fe que convoca a más de 200 mil jóvenes de las nueve diócesis de la región (Iguazú, Posadas, Santo Tomé, Goya, San Roque, Resistencia, Formosa y Corrientes). Luego de dar la bendición a los peregrinos, el Arzobispo de Corrientes, monseñor Andrés Stanovnik acompañará caminando a los jóvenes durante los 72 kilómetros que separan la Rotonda de la Virgen –lugar de la partida- de la Basílica.

Si bien la organización pastoral la comparten los equipos juveniles responsables de cada diócesis, la Arquidiócesis de Corrientes por ser la anfitriona tiene a su cargo la Coordinación General, principalmente en lo que respecta a los aspectos de Logística.

El padre Ariel Weimann, párroco de “Nuestra Señora del Valle”, co-asesor de Pastoral de Juventud de Corrientes y encargado de la coordinación de esta manifestación de fe, expresó que es importante que los peregrinos se preparen previamente, especialmente en los aspectos espirituales que categorizó de “fundamentales, pues allí reside el sentido del caminar. No se trata de una competencia de rapidez o resistencia, sino de una demostración de entrega y amor a nuestra Madre. Es necesario volver al sentido profundo del peregrinar”

El horario oficial de salida de los caminantes -el sábado 20-, es a las 15, previa bendición de los peregrinos, frente a la ERAGIA, sobre ruta 12.

Como todos los años durante la Misa Central -el domingo 21 en la Basílica a las 9- los participantes de esta peregrinación leerán un Manifiesto. En este escrito los jóvenes señalan sus inquietudes y preocupaciones sobre la realidad de que viven en la región y en el pías, tanto en el ámbito social, económico y espiritual.

La Eucaristía será presidida por monseñor Andrés y la predicación estará a cargo del Obispo de la Diócesis de Santo Tomé, monseñor Hugo Santiago.

El espíritu de la caminata

El lema elegido para este año, para iluminar el peregrinar es: “Con María, vamos por mas humanidad”.

Más allá de que la caminata implique un enorme sacrificio físico para los peregrinos, el espíritu de esta manifestación de fe tiene más que ver con la entrega del corazón, llevando en el esfuerzo cada una de las intenciones y agradecimientos que se vana a dejar a los pies de la Virgen Morena.

En esta ocasión, el objetivo general es el de descubrir que caminar a la casa de María, es caminar a la casa de una madre tierna que quiere llevarnos a Jesús.

Las intenciones
Todos los años, la peregrinación tiene tres intenciones por la que se pide a los fieles rezar de manera especial, en esta oportunidad se le ha agregado una más, vinculada a la coyuntura que vive el país.

Este año se pedirá por: los jóvenes, para que en nuestro caminar como discípulos-misioneros, hagamos presente la imagen de Jesús en nuestra realidad humana; por las familias, para que contemplando los valores del hogar de Nazareth, se transformen en “Escuelas de humanidad”; por las vocaciones, para que con María descubramos el proyecto de vida al servicio de la humanidad, construyendo el Reino de Jesús. Y al rezar por la Patria, se hará pidiendo para que el diálogo y la participación, inspiren la búsqueda del bien común y la unidad de todos los argentinos.

Mayores informes: padre Ariel Weimann, teléfono 03783-15513034, Omar, teléfono 03783-15656235

:: Sábado 13: Monseñor bendecirá a los jóvenes de la Peregrinación a Itatí

En preparación a la XXIX Peregrinación del Nea a Itatí, monseñor Andrés Stanovnik presidirá este sábado una santa Misa especialmente para todos los jóvenes que participaran de esta importante manifestación de fe.

La celebración de la Eucaristía será en la Parroquia “Santísima Cruz de los Milagros” a las 19.

Cabe aclarar que antes, desde las 18, se expondrán unas imágenes sobre la importancia de la preparación espiritual de quienes peregrinarán, y también acerca de las precauciones que se deben tener para realizar el esfuerzo de caminar los 72 kilómetros que separan corrientes de Itatí, para preservar la seguridad de cada uno de los caminantes.

Luego se oficiará la santa Misa y finalmente se desarrollara un Festival de Música Cristiana, en el que se presentaran los distintos grupos que integran la Red de Artitas Católicos –ARCA-.

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jueves, 4 de septiembre de 2008

LA VIOLACIÓN DE LOS DESEOS DEL CARDENAL NEWMAN

El Papa quiere volver a enterrar John Newman por separado del hombre que amaba, el padre Ambrosio San Juan.

Por Peter Tatchell

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lunes, 1 de septiembre de 2008

Fiesta de San Ramón Nonato

¡Y ojalá se nos caiga alguna lágrima al pensar en tantos chicos explotados, en tantos chicos usados, en tantos chicos esclavos!
Homilía del cardenal Jorge Mario Bergoglio, arzobispo de Buenos Aires, en la Fiesta de San Ramón Nonato (31 de agosto de 2008)

Jesús estaba con los apóstoles y acababa de ungir a Pedro como el jefe, después Jesús les dice: “Anden con cuidado, para que sepan la que me espera: yo voy a ir a Jerusalén, me van a insultar, me van a poner preso, me van a torturar, me van a crucificar, y me voy a morir, y el tercer día voy a resucitar.” Y Pedro, que se le habían subido los humos a la cabeza por que había sido elegido jefe, lo llamó aparte, dice el evangelio, y le dijo: “No señor, por aquí no va el camino” y Jesús lo saca corriendo. Le dice: “Apartate de mi Satanás, por que lo que estás diciendo no es de Dios”. Y después Jesús dice, “Mi camino, es el de la predicación de la Buena Noticia, predicación de la verdad, y hay gente que no le gusta eso, igual voy a ser insultado por eso. El que quiera ir detrás de mí, sepa que le puede pasar lo mismo, y si alguien quiere cuidarse tanto, como vos Pedro ahora, que no querés arriesgar el pellejo, tu vida no sirve para nada. El que cuida de su vida la pierde, en cambio el que entrega su vida anunciando la verdad del Evangelio, la gana”.

Cuando escuchaba el Evangelio, pensaba en estos quince años del Santuario. Fiesta de quince hoy ¡eh! Quince años de Santuario luchando por la vida. En un mundo donde no se quiere oír hablar de vida, o al menos hasta ahí nomás. Hay países donde no nacen chicos, donde tienen el 1% de natalidad, de vida nueva, entonces van envejeciendo, envejeciendo.

Los chicos molestan ¿o no? ¿Cuántas veces tenés que levantarte vos de noche para darle de comer?, ¡mejor dormir!. Y sin embargo… ¡qué lindo que son los chicos! Los chicos cuando crecen un poco arman lío, y a uno lo sacan de las casillas, pero ¡qué lindo es el lío de los chicos! Los apóstoles cuando los chicos hacían lío alrededor de Jesús, los sacaban y Jesús dijo: “No, déjenlos que vengan”. Jesús quería la vida de los chicos. La gente que tiene la mentalidad cómoda no quiere chicos, los chicos molestan: “Yo quiero vivir bien, quiero dormir bien, pasar mis vacaciones bien, pasarla bien, no tener preocupaciones”. Hay en todo el mundo mucha gente que excluye a los chicos, no entran en su proyecto de vida, y este Santuario hace 15 años que esta luchando por los chicos. Nosotros estamos en este Santuario, luchando por estas mamás, por estos papás, que quieren tener un chico y no pueden, no viene, no viene y no viene. Y cuando están viniendo, los acompaña, para que el chico venga bien. Están luchando para cuidar.

Hoy cuando venía en el colectivo, había un matrimonio y la abuela, sería del bebé, y me mostraban los escarpines: Era una insignia de victoria, Un escarpín es una manera de victoria, por que es decir “quiero chicos”.

Bueno hay un grupo de gente en todo el mundo que no quiere chicos, pero hay otro grupo peor aún: los usa, los esclaviza. Hay chicos esclavos en el mundo, chicos esclavos por la droga, los usan de “mulitas” para llevar droga, chicos esclavos en los talleres clandestinos que trabajan por un sandwich de mortadela. No hace mucho encontraron uno cerca de aquí, y hace unos seis meses… ¿Se acuerdan esos seis chicos esclavos que murieron en un taller clandestino en Caballito? Porque mientras los papás trabajaban los bebés estaban como en una jaula, y ahí murieron en el incendio. Chicos esclavos que los hacen tirar un carro con cartones, que son explotados por la mafia de los cartoneros. En Bs. As. está prohibida la tracción a sangre: Si van en un carrito con cartones tirado por un caballo o mula, lo decomisan, pero el carrito lo tira un chico, un chico de diez, once años…. Lo he visto muchas veces en el centro. Chicos usados por las pandillas de arrebatadores que los preparan para arrebatar y salir corriendo. ¿Quién va a agarrar un chico de 8 años corriendo? Chicos esclavos, chicos que caen en la trampa de la prostitución, que son objetos de abuso, de uso. Y dicen también: “chicos vendidos para transplantes”.

Y como si esto fuera poco; hay gente que en vez de ocuparse en todo el mundo de solucionar esta trata de chicos, esta trata de la vida, todavía piensan como hacer nuevas disposiciones, nuevas leyes para que los chicos no vengan sino que los matemos mientras están en el seno de la madre. Esto está pasando hoy en día. Y si uno grita le dicen “anticuado”. Y hace quince años que estamos gritando, hace quince años que este Santuario tiene la tentación, quizás la que tuvo Pedro: “Bueno, no hagamos mucho lío, no sea que nos traiga problemas”, o la que tuvo Jeremías, cuando le dice al Señor en la primera lectura: “Me sedujiste Señor. ¡qué bien estar con vos!, pero tengo un fuego adentro que me obliga a gritar”. Hace quince años que queremos contagiarnos, ustedes a nosotros, nosotros, los que estamos en el altar a ustedes, contagiarnos mutuamente por el amor a la vida, el amor a los chicos.

El año pasado hablé de las dos puntas de la vida ¿se acuerdan? de los chicos y los ancianos. Hoy quiero hablar de los chicos, los chicos que están usados. Se experimenta con los chicos. ¡Se experimenta hasta en planes de educación! a ver como sale o como no sale… si salió mal serás un inútil toda tu vida. Chicos que no tienen las proteínas suficientes los dos primeros años de su vida y quedan subdesarrollados, y para lo único que sirven cuando sean grandes será para llevar un ladrillo de acá a acá.

Hoy cumplimos 15 años luchando por la vida, todos, todos, todos los que venimos acá, todos. Los que venimos acá, todos felicitémonos. ¡Vale la pena! ¡no es perder el tiempo!, es luchar por lo mejor que Dios nos dió, es luchar por aquellos que Jesús dijo que tenemos que imitar para entrar al Reino de los Cielos, “si no se hacen como uno de esos chicos no van a entrar en el Reino de los Cielos”, es luchar para tener el alma de niño, alma abierta. Es clamar a Dios por todos esos chicos explotados, esclavizados, usados.

Hoy en la misa tengamos los dos sentimientos: el sentimiento de alegría por que estamos luchando por la vida. Felicitémonos mutuamente por que estamos en esta causa pero también el sentimiento de dolor y de tristeza. ¡Y ojalá se nos caiga alguna lágrima al pensar en tantos chicos explotados, en tantos chicos usados, en tantos chicos esclavos!

Jesús lo escuchó a Pedro y lo sacó corriendo por que Pedro no quería lío en la vida. Sepamos que si luchamos por la vida y los chicos vamos a tener lío. Nos van a decir “anticuados”, “santurrón” “chupacirios”, todo les vana de decir, pero el premio es ese: tener un chico en los brazos, la ternura de Dios hecha persona. Con sólo contemplar un papá o una mamá con un chico en brazos nos de ánimo a seguir luchando por esta vida quince años más. Que así sea.

Card. Jorge Mario Bergoglio SJ, arzobispo de Buenos Aires


Un envío de Prensa Arzob. de Buenos Aires.
Fotos: AICA / Federico Herreros

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martes, 26 de agosto de 2008

XXIII ENCUENTRO DE MUJERES- NQN 2008 (2)






XXIII ENCUENTRO DE MUJERES- NQN 2008

Publicamos este archivo fotográfico que nos envió Virginia Mazza.
Habla por sí solo.



AUMENTA LA POLÉMICA SOBRE LA HOMOSEXUALIDAD DE NEWMAN


Después de las declaraciones de Peter Tatchell afirmando que el cardenal Newman era homosexual, basado en otras fuentes que indican su "gran amor" por otro hombre, la prensa inglesa está echando más leña al fuego.

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jueves, 21 de agosto de 2008

UNA CAPILLA ARTESANAL EN LAS TIERRITAS, SAN JUAN



En honor a la Virgen de la Carrodilla, patrona de los viñedos, se inauguró en 2001 y cada vez es visitada por más gente. Paradójicamente, sólo un colectivo llega al lugar y no hay señalización en el camino.


No es fácil llegar. El acceso al camino de piedra que conduce a la localidad albardonera de Las Tierritas (a 14 kilómetros de la plaza central de Albardón) solía tener un cartel indicador, pero ya no existe. Sólo las indicaciones de los lugareños guían al visitante primerizo hasta la capilla artesanal construida por los vecinos en honor a la Virgen de la Carrodilla, patrona de los viñedos.

Inaugurada en 2001, cada año recibe más visitantes. Según calcula Nancy Marinero, vecina de la capilla, unas 500 personas por mes visitan el lugar. La cifra impresiona si se tiene en cuenta lo inaccesible del camino y que sólo un colectivo llega hasta allí a las 8 de la mañana y otro a las 12 del mediodía de lunes a sábado.

Sueño cumplidoHace siete años, la capilla sólo era un anhelo casi imposible de los vecinos. Pero gracias a la inspiración de Juan Diápolo, el sueño se hizo realidad en menos 10 meses. Ladrillo a ladrillo, la capilla fue tomando forma hasta transformarse en un verdadero templo de estilo post colonial.
“No queríamos un ambiente lujoso, sino inspirado en el trabajo rural y que simbolice el trabajo en la viña”, cuenta Nancy, quien a modo de guía turística explica cada detalle de la capilla y su simbología.
Ya en la puerta de entrada hay una figura en forma de pez, símbolo de los primeros cristianos. “El pescado junto con el pan era el símbolo de la abundancia”, cuenta Nancy e invita a pasar.
Al ingresar se ve una alcancía tallada en caña y madera con la letra “A” impresa. “Significa Albardón y Amistad, no sólo alcancía”, bromea la mujer.
La construcción deja ver un trabajo artesanal en el techo construido en cañizo y palos en el que se ve un ojo de cristal. Cada caña simboliza un misterio del Santo Rosario.
El piso está construido en tres niveles como si fuera un anfiteatro en miniatura. “La idea es que todos los asistentes a la misa puedan ver bien y escuchar al sacerdote”, explica Nancy.
Las sillas bajas, encañadas y con una cruz en el respaldo tensionado con cordones de cuero, tienen cojines de arpillera con un aplique central pintado a mano. Su uso, aparte del normal, es ponerlas en el piso y usarlas como reclinatorio.
El travertino, piedra blanca abundante en la zona; las sillas de totora, de la orilla del río que atraviesa Albardón, crean un ambiente muy especial para los que se acercan a pedirle a la Virgencita ayuda en la época de vendimia.
En su interior se descubren más de 15 símbolos cristianos que le dan un contenido místico particular.
El santuario está realizado por una destilera de agua completa, en señal de la purificación.
El altar es el cuerpo de Jesús, formado por incrustaciones en el piso. Sus brazos ofrecen la lectura y la bendición, realizados en travertino en distintas expresiones.
En el medio hay un barril, portador del vino que se consagra en la misa y que simboliza el corazón de Jesucristo.
Las ventanas tienen vidrios de cuatro colores. Cada uno simboliza los distintos estados del parral durante el año.
En la capilla se celebran misas todos los domingos a las 11 de la mañana. Nancy, tras cumplir su misión con estos nuevos visitantes, nos despide: “Vuelvan cuando quieran, ya conocen el camino”.


Fuente Diario El Zonda – San Juan

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HACIA EL SESQUICENTENARIO DEL OBISPADO DEL LITORAL



El conflicto que sostenía Buenos Aires y la Confederación Argentina conducida por J. J. de Urquiza terminó -eclesialmente hablando- favoreciendo a la región del Litoral, ya que fue posible hacer realidad un viejo anhelo: la erección de un obispado.

Por el Pbro. Edgar Stoffel

El conflicto que sostenía Buenos Aires y la Confederación Argentina conducida por J. J. de Urquiza terminó -eclesialmente hablando- favoreciendo a la región del Litoral, ya que fue posible hacer realidad un viejo anhelo: la erección de un obispado.

El proceso ante la Santa Sede fue arduo y difícil y estuvo a cargo -en su parte fundamental- de J. B. Alberdi, quien entre otros aspectos y con una concepción netamente "regalista" argumentaba que "Entre Ríos, Santa Fe y Corrientes tenían todos los elementos necesarios para componer un nuevo obispado: 10.000 leguas cuadradas de territorio sin comprender una parte del Gran Chaco que comenzaba a colonizarse. Había allí 20.000 habitantes católicos, 39 templos y rentas poderosas que deben a su moderna condición comercial".

Mientras se substanciaba el proceso, los anhelos de mayores atribuciones para los delegados eclesiásticos en cada provincia no tuvieron eco por lo cual en 1857, el vicepresidente Del Carril escribía que "... los curas seguirán administrando los sacramentos con la autoridad que tengan o puedan procurarse".

El panorama se presentaba desolador, pero en este momento en que parecía que la región iba a quedar en la absoluta orfandad eclesiástica, Pío IX envía a Mons. M. Marini como delegado apostólico ante el gobierno de Paraná.

Tras permanecer un año y medio en la Confederación, Mons. Marini procedió a crear, sobre la base de las provincias de Santa Fe, Entre Ríos y Corrientes, el Vicariato Apostólico Paranaense a cuyo frente fue nombrado el Pbro. M. Vidal.

Ya en funciones, el vicario apostólico con fecha 9 de octubre de 1858 designó cura de Santa Fe y delegado eclesiástico al Pbro. J. de Amenábar.

Mons. Vidal se encontró con una serie de dificultades: falta de clero, pobreza de medios y embates de la masonería por lo cual su acción pastoral fue limitada, aunque en ese interín erigió parroquias en S. Lorenzo y Puerto Piedras -actual V. Constitución-.

J. del Campillo, enviado al Vaticano en 1859 para negociar el Concordato -aunque no logre este objetivo que hubiese cambiado la historia de las relaciones de la Iglesia con el nuevo Estado-, consiguió en cambio la erección canónica de la Diócesis del Litoral y la designación de su primer obispo.

Con fecha 13 de junio de ese año, el Papa Pío IX expedía la Bula Vel a primis por la cual -con el antecedente del Vicariato Apostólico- se erigió el nuevo Obispado cuya capital fue Paraná, sede en ese momento del gobierno de la Confederación.

La nominación episcopal recaería en el catamarqueño Luis J. G. Segura y Cubas, quien -sin estar aún consagrado- tomó posesión del nuevo obispado el 3 de junio de 1860 y de inmediato se dio a la tarea de organizar la nueva jurisdicción.

En lo tocante a Santa Fe, el flamante obispo nombrará al Pbro. J. M. Gelabert como vicario foráneo para nuestra provincia y durante su gestión se produjo el regreso de los jesuitas a la ciudad capital, lo cual suscitó algunos encontronazos, no por despecho a los miembros de la Compañía, sino por la forma en que había obrado el gobierno provincial.

Lamentablemente, en junio de 1862 fallecía el novel obispo, cuando apenas había podido tomar medidas para la atención pastoral de esta jurisdicción. Al quedar la sede vacante, el Cabildo eclesiástico debió elegir un vicario capitular para la administración de la Diócesis, elección que recayó en M. Vidal Äa la sazón deán- y que tenía la experiencia de haber ejercido como vicario apostólico.

Mons. Vidal gobernaría la diócesis hasta su muerte el 21 de julio de 1865, y en lo que respecta a nuestra provincia fue administrada en octubre de 1863 por la Confirmación en la ciudad capital y que manifestó al gobernador Cullen, su preocupación por el avance de los llamados cultos disidentes.

En cuanto a la acción pastoral, además de los cinco curatos asentados sobre el río Paraná, en la provincia se habían erigido cinco reducciones, las cuales según su opinión eran "otros tantos curatos" que atendían los frailes del Convento de S. Carlos, quienes además se ocupaban en ese momento de atender a los colonos de Esperanza y S. Carlos.

Tras un breve interregno del Cngo. J. M. Velazco, fue designado obispo del Litoral el santafesino José María Gelabert y Crespo, quien tomaría posesión de la sede paranaense el 1º de octubre de 1865, ocasión en que la vecina capital celebraba a su Patrona la Virgen del Rosario. El nuevo obispo comenzaba una labor pastoral que se extendería a lo largo de tres décadas y en la que la feligresía de su vasta diócesis conocería de su preocupación y solicitud por las almas.

La obra de Mons. Gelabert en el Litoral argentino, en general, y en el ámbito de nuestra provincia, en particular, podemos sintetizarla en cinco grandes aspectos: visitas pastorales, construcción de templos y capillas, erección de capellanías, defensa de la doctrina y derechos de la Iglesia frente a los ataques del liberalismo y formación del clero propio o "nacional".

Durante su episcopado, la provincia de Santa Fe sufrirá una tremenda transformación en el plano político, poblacional y eclesiástico debido en gran medida al proceso colonizador y al establecimiento de miles y miles de inmigrantes en nuestro territorio.

La mayoría de los nativos se dedicaba a la ganadería, la función pública y la milicia en tanto los inmigrantes se abocaban a una agricultura aún en pañales.

Para 1895, el gobierno provincial ejercía un dominio real sobre los 132.500 km2 que conformaban su territorio, en tanto la población fuertemente cosmopolita alcanzaba a los 397.188 habitantes. Para entonces, la provincia había sido dividida políticamente en 18 departamentos y sus habitantes se distribuían en 260 centros de población, dedicándose mayoritariamente a la agricultura, el comercio, el transporte ferroviario o actividades conexas, con una o todas las actividades señaladas.

La Iglesia no había quedado al margen de este proceso y en 1896 había 8 parroquias, 79 iglesias (muchas de las cuales hacían las veces de parroquias), 12 capillas y 10 oratorios, además de varias decenas de sacerdotes italianos, españoles y egresados del Seminario Conciliar.

Tal la importancia de esta nueva Iglesia para los santafesinos a la que dejamos de pertenecer en 1897 con la creación del Obispado de Santa Fe.


Fuente Diario El Litoral


jueves, 31 de julio de 2008

¿CÓMO COMENZÓ TODO EN ANGUERA?

El amor que Dios tiene por cada uno de nosotros lo demuestra de varias formas y hoy somos llamados a ser agradables ante sus ojos, e incansable quiere a cualquier costo nuestra salvación. Una de las formas que escogió para darnos señales de su gloria y bondad fue con la presencia de su Santa Madre, para que más de una vez recordemos cual el es único camino que nos llevará a la salvación. María viene hoy, una vez más, como intercesora de Jesús y para que no olvidemos que Él no tardará en volver.

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miércoles, 18 de junio de 2008

AÑO PAULINO UNIVERSAL EN LA DIÓCESIS DE ZÁRATE-CAMPANA

El Año paulino proclamado por Benedicto XVI tiene mucho de aquella exhortación a la transformación en el Amor y a la «nueva imaginación de la caridad» a la que nos llamara Juan Pablo II en Novo Millenio Ineunte.

Por Mons. Oscar Sarlinga


Carta pastoral del obispo de Zárate/Campana con motivo del año paulino

I
PROCLAMACIÓN DEL AÑO PAULINO UNIVERSAL, EN LA VÍA DE «JESÚS-CAMINO»

El Santo Padre nos ha dado una gran alegría y una oportunidad de reavivar en nosotros la gracia de la unidad y de la evangelización. Así pues, en la Basílica de San Pablo Extramuros en Roma, el 28 de junio de 2007, durante la celebración de las primeras vísperas de la solemnidad de los santos apóstoles Pedro y Pablo, el Papa Benedicto XVI ha convocado a toda la Iglesia al Año Jubilar Paulino(1), el cual tendrá lugar desde el 28 de junio de 2008 al 29 de junio de 2009, con motivo del bimilenario del nacimiento del Apóstol Pablo.

El nacimiento de Saulo, en efecto, que según los historiadores se sitúa entre el año 7 y el año 10 de nuestra era, marca un acontecimiento providencial en lo profundo eclesial, puesto que Pablo, una vez convertido a Jesucristo, se transformó en «Apóstol de las Naciones» y extensor de la Iglesia peregrina, llamada a testimoniar a Jesucristo ante todos los pueblos.

Porque, habiendo sido celante cumplidor de la Ley, según la interpretación que efectuaba, y creyendo de verdad actuar según los preceptos de aquélla, Saulo, el perseguidor, pidió licencias para ir en búsqueda de los discípulos de Cristo, en Damasco, con la finalidad de apresarlos (cf. Hech 9, 2). Pero el acontecimiento que irrumpió él no podía preverlo: era su nuevo nacimiento, el ser nuevo que se hacía presente.

En el camino, por la acción del Espíritu Santo, experimentó un decisivo encuentro con Cristo, quien lo convirtió en un Enviado para propagar Su Evangelio en medio de los paganos (cf. Hech 9,3ss). De hecho, la fiesta de la «conversión» de San Pablo nos habla de este «vaso de elección» escogido por Dios para serle "testigo ante todos los hombres" (Hech 22,15). Testigo con una visión y anhelo universal, como la Iglesia misma, «…necesaria para la Salvación» (2), la cual, desde el día de Pentecostés, ha manifestado la universalidad de su misión, que es, a la vez que asumiente de las insondables riquezas de la humanidad(3).

Por eso, hermanos y hermanas de esta diócesis, el objetivo del Año Paulino es profundizador y evangelizador, esto es, además de ser tiempo propicio para dar a conocer más y mejor la persona, ser, obra y acción del «Apóstol de las Gentes», lo es sobre todo para invitar a todos los creyentes en Cristo y a los hombres de buena voluntad a profundizar en el inspirado paulino mensaje de vida en Cristo, el mensaje de Salvación. Lo es para dejarnos hacer por Dios y su gracia, para producir una eclosión de fe, esperanza y caridad (sin olvidar la dimensión social de ésta, la solidaridad), en un mundo que tanto necesita de estas virtudes.

Este tiempo de gracia es ocasión propicia también para que reflexionemos en la relación esencial entre justicia y caridad, virtudes inseparables, tema al cual el Papa le ha dedicado una especial consideración en la segunda parte de su Encíclica «Deus Caritas est» (4). No existe caridad sin justicia. Al mismo tiempo, el cristiano está llamado a buscar siempre la justicia, llevando dentro de sí el impulso superador que proviene del Amor, que supone la justicia y la trasciende. Reaprender a ser justos, a compartir, a crear condiciones de justicia y paz, implica abrir el corazón a Dios y a los hermanos. Que sea éste un tiempo en que podamos ver cómo la fe abre puertas extraordinarias al trabajo por un orden justo en la sociedad, a una «caridad social» rectamente entendida y aplicada, y en particular en lo referente a los fieles laicos, en la participación personal en la vida pública, cooperando con los demás ciudadanos(5).

De tal modo, el Año paulino proclamado por Benedicto XVI tiene mucho de aquella exhortación a la transformación en el Amor y a la «nueva imaginación de la caridad» a la que nos llamara Juan Pablo II en Novo Millenio Ineunte, ese gran programa pastoral para el IIIer. Milenio.. Desde esta perspectiva, este año de gracia 2008-2009 viene a consistir para nosotros en un ponernos en la vía de «Jesús-Camino», con la significación, por ende, de ser ocasión privilegiada para la pastoral, para todos los agentes de ésta, sean los curas párrocos y sus colaboradores, los catequistas, religiosos y religiosas, laicos y laicas comprometidos, con el fin de profundizar en el pensamiento de San Pablo y en la obra de la gracia en él, de promover la lectura espiritual y los estudios acerca de las Cartas, paulinas, las cuales, en y desde el Espíritu, nos confirmarán en la fe, haciendo que podamos cada día crecer en el testimonio de vida de «hijos de la luz» (cf. Ef. 5,8), afianzándonos también en nuestra «cordial pertenencia a la Iglesia» (sabiendo que «cordial» proviene de «corazón», y apartando de nosotros toda dañosa división). Ello nos afianzará, al mismo tiempo, en nuestra misión como evangelizadores y en nuestro empeño por un ecumenismo verdadero y por un fructífero diálogo interreligioso, en la Justicia y en la Paz, en apertura amorosa al Espíritu del Señor.

Es ese mismo Espíritu el que " (…) nos identifica con Jesús-Camino, abriéndonos al misterio de salvación para que seamos hijos del Padre y hermanos unos de otros; nos identifica con Jesús-Verdad, enseñándonos a renunciar a nuestras mentiras y propias ambiciones, y nos identifica con Jesús-Vida, permitiéndonos abrazar su plan de amor y entregarnos para que todos tengan vida en Él" (6) , como nos lo refiere el Documento de Aparecida. Parece como un resumen del apostolado de Pablo.


II
SER, PENSAMIENTO Y ACCIÓN DE SAN PABLO

La conciencia psicológica y moral de Pablo como Apóstol de Jesucristo es manifiesta en su pensamiento, tal como lo expresa en algunos de sus escritos (como por ejemplo en Rom 1,1). Dicha conciencia parte de un Llamado (como lo expresa en Rom 1,1: “siervo de Cristo Jesús, apóstol por vocación”) el cual selló su misma existencia, para anunciar el evangelio. Este anuncio manifestaba «la razón de su vida», pues no era otra cosa que la expresión de su total conversión a Jesucristo y su total reconocimiento de Él como Mesías y Señor. Es lo que podemos llamar el «Cristo-centramiento» de San Pablo, a partir de la centralidad de Cristo Señor, el Cual tomó su entera vida, al punto que así lo exclama en la carta a los Gálatas: "No soy yo quien vive, es Cristo quien vive en mí" (2,20).

La conciencia psicológica y moral a la que nos referimos era tanto más clara cuanto que Pablo, elegido “para anunciar el evangelio de Dios”, no poseía una presencia significativa y, según parece, su palabra (pienso que en el sentido de elocuencia o retórica) era considerada «despreciable» para sus adversarios.

El Papa Benedicto no duda en afirmar que el éxito del apostolado paulino dependió sobre todo de un empeño personal en anunciar el Evangelio con total y valiente «dedicación» a Cristo, sin reparar en dificultades y peligros(7) , a imagen de cómo era, por otro lado, la vida de los XII Apóstoles, quienes, «movidos por el Espíritu Santo, invitaban a todos a cambiar de vida, a convertirse y a recibir el bautismo»(8) , en una predicación también riesgosa y en nada exenta de contradicciones de parte del ambiente. El servicio evangelizador de Pablo se caracteriza por la santa insistencia en la «conversión» («metánoia») exigida por la fe en Jesucristo, conversión que lleva a revestirse de Él y a caminar en la novedad de vida en el Espíritu (a la cual se refiere en el capítulo 8 de la Carta a los Romanos).

Pablo anunció con valentía («parresía»), y sin temor al rechazo o al desentendimiento, que es la Cruz de Jesucristo posee valor salvador y que es Su gloriosa resurrección la que nos da la «novedad» perpetua del cristianismo, la religión de una vida nueva, la del Amor (cf. Rom 6,4), ese Amor que derriba los muros del odio y de la división y hermana a los seres humanos, hechos «creaturas nuevas» (cf. Efes 2,14), liberados (Cf. Gal 5,1) e iluminados por Jesús (cf. Efes 5,8) en el Espíritu. Así, el Apóstol exhortaba a todos a no tener miedo en el cumplimiento del ministerio eclesial, basado en que el Señor no ha dado a sus discípulos un espíritu de «timidez» -y menos todavía de pusilanimidad- (Cf 2 Tim 1,7), y fundado en la convicción de que la gracia de Cristo siempre nos acompaña, incluso en medio de las fatigas y cansancios (Cf 1 Cor 15,10).

Si Cristo era la fuente de la vida de Pablo y de la acción apostólica que desenvolvía, por ello mismo él supo ver en la Iglesia el «Cuerpo de Cristo» (Cf. Ef 4,4) al que amó y sirvió con todo su ser. Pablo se dedicó a edificar la Iglesia, a fundar y consolidar las comunidades eclesiales que estaban a su cargo (Cf 1Tes 1,2ss). En la Iglesia, todos los miembros están unidos por la gracia del bautismo y animados por la fuerza del Espíritu Santo. Así, evangelizar y extender la Iglesia llevó lo esencial de la vida de Pablo, como exclama en la carta primera a los Corintios: "Ay de mí si no evangelizara" (1 Cor 9,16). Un evangelizar para nada reducido a un mero anuncio teórico sino centrado en el discipulado, en el conocimiento y vivencia de la Palabra de Dios (Cf. Mt 28,19-20). En esto, en su «pasión por la Iglesia», nunca cesó, incluso durante el aprisionamiento previo a su muerte (cuando estaba en custodia pública como delincuente común), habiendo proseguido en interesarse personalmente por la marcha de las iglesias y el apostolado (Cf 2 Tim 4,11). El Apóstol era Pastor de las Ovejas.

Por fin, al final de su vida en esta tierra, aproximadamente en el otoño del 66, como dijimos, nuevamente prisionero en Roma (Cf 2 Tim 4,9.21), sufrió una expeditiva condena condena capital de resultas de la cual fue decapitado, según la tradición, junto a Tre Fontane (Acquae Salviae), probablemente en el año 67. Combatió el buen combate, conservó y nos dejó la fe.

III
LA UNION DE PEDRO Y PABLO

A riesgo de alargar un poco estas páginas, deseo también atraer la atención de ustedes sobre la unión inseparable de la misión paulina respecto de la misión petrina. La misión de Pablo es indivisible de la misión de Pedro, la «piedra» sobre la cual el Señor quiso edificar su Iglesia. En este IIIer. Milenio que hemos iniciado, el mensaje de Pedro y Pablo es más actual que nunca. Ambos Apóstoles son inseparables en su ser y en su acción. Nuestros oídos siguen escuchando la voz de la invitación que Pedro, junto con su hermano Andrés y con los primeros discípulos, escuchó de Jescristo mismo: «rema mar adentro, y echen sus redes para pescar» (Lc 5, 4)(9) . Ha sido la invitación que en el la carta apostólica «Novo Millenio ineunte» nos dirigiera el Papa Juan Pablo II, como incentivo para el proyecto pastoral en el tercer Milenio de la era cristiana, tal como lo indicáramos más arriba.

Pedro, después de la pesca milagrosa, recibió el anuncio de su vocación y elección: se convertiría en «pescador de hombres» (Lc 5, 10). Pablo, que recibe su elección y misión camino a Damasco, nos pide hoy a todos nosotros el reavivar la gracia recibida, como lo hizo a su discípulo Timoteo, Obispo, a quien el «Apóstol de las Naciones» le solicita reavivar continuamente «la gracia recibida por la imposición de las manos» (cf. 2Tim 1,6). En uno y otro caso podemos ver cuánto es necesario reafirmar (con fe, con humildad, con valentía apostólica) nuestra pertenencia a la Iglesia, Cuerpo de Cristo. Pero el éxito de este emprendimiento no depende de un esfuerzo voluntarista. Podremos hacerlo sólo si antes dejamos entrar la luz de la gracia y así reforzamos nuestra opción profunda de seguimiento a Jesucristo, el Señor, «ho Kýrios». Siguiendo la exhortación paulina, y «acordándonos de Jesucriso resucitado de entre los muertos», así viviremos y tendremos parte en el Reino, con Él (Cf 2Tim 2,8.11.12.).

Cual consecuencia vivencial de lo anterior, la unión afectiva y efectiva con el Sucesor de Pedro, el Papa, la comunión orgánica como Iglesia, nos hará entrar de lleno en la corriente de gracia de la misión de Pedro y Pablo y traerá grandes frutos de evangelización y de promoción de la persona humana.


IV
LAS CELEBRACIONES Y ACTIVIDADES EN NUESTRA DIÓCESIS

Como sabemos, en la Iglesia particular se dan todas las notas de la Iglesia universal. Nuestra diócesis de Zárate-Campana fue creada 21 de Abril de 1976 por su Santidad Pablo VI (quien tomó ese nombre por el Apóstol de las Gentes), y abarca una vasta zona, densamente poblada, la cual por lo demás ha experimentado un gran crecimiento en los últimos años. Como diócesis es «joven» (recordamos aún la celebración del XXXmo. aniversario, en 2006), geográficamente muy variada, y a la que todos nosotros hemos querido encaminar, en profundo consenso pastoral, en «estado de misión».

Como región, en cambio, tiene en su haber algunas de las circunscripciones parroquiales más antiguas de Buenos Aires, localizadas principalmente en el «decanato rural», tales como Santiago del Baradero –que, con 370 años, es la más antigua de la actual Provincia civil-, San Antonio de Areco y Exaltación de la Cruz. Las ciudades principales y más populosas, en cambio, pertenecen a los tiempos del proyecto-país de la Argentina de los ferrocarriles, del desarrollo industrial y portuario, y ha recibido en estos últimos tiempos una fuerte inmigración desde las provincias, y desde los vecinos países del Paraguay y Bolivia.

Recientemente el Santo Padre Benedicto XVI, conservando la iglesia catedral de Santa Florentina en Campana, y la sede del Obispado en la misma ciudad, nos ha hecho el don de la Co-catedral de la Natividad del Señor, en Belén de Escobar (cuyo Templo cumple 100 años en este 2008). Es gracia y don para todos nosotros y halla sentido en el «estado de misión» diocesano y en el cordial empeño por una evangelización renovada.


El «estado de misión» tiene mucho, muchísimo, del espíritu paulino de la evangelización, vista como posibilidad de enriquecimiento no sólo para sus destinatarios sino también para quien la realiza, en esta diócesis nuestra y con frutos también para la Iglesia entera, pues «la misma Iglesia universal se enriquece con expresiones y valores en los diferentes sectores de la vida cristiana, […] conoce y expresa aún mejor el misterio de Cristo, a la vez que es lentada a una continua renovación»(10) .

Dentro de esta continua renovación, en y desde el Misterio de Cristo: ¿Cómo podríamos dejar de esperar, queridos hermanos y hermanas, que este Año Paulino, don y regalo del Santo Padre, sea un tiempo más que propicio para que nuestras comunidades, nuestros organismos eclesiales de comunión orgánica, confirmen su fe, en el Amor y en la esperanza que nos vienen del Señor Jesús?.


Por eso, quien les habla, como vuestro Obispo, va a realizar la «apertura de este Año Paulino» en la diócesis, con la celebración eucarística en fecha del 28 de junio, por la tarde, en la única circunscripción diocesana (creada en 2007) que tiene el «título de los Apóstoles»: la cuasi-parroquia de Nuestra Señora de Luján y de los Santos Apóstoles Pedro y Pablo, en la ciudad de Campana. Tendremos allí las Fiestas Patronales, bendición de la nueva pila bautismal y confirmaciones de adultos. La celebración de apertura se completará al día siguiente, el 29, con la consagración e inauguración de la nueva iglesia de peregrinos, dedicada a San José, contigua al santuario de Schoenstatt, en Belén de Escobar.

Durante el año realizaremos nuestro encuentro judeo-cristiano con las comunidades de las ciudades de Zárate y de Campana, hermanos con los cuales ya se ha hecho una amistosa tradición el encontrarnos. Tendrá lugar en la recientemente inaugurada sala «Nuestra Señora de Guadalupe» de nuestro Obispado (el jueves 10 de julio, con el tema: «San Pablo y la ética de Occidente»). Asimismo mantendremos durante el año de San Pablo diversos encuentros de oración, conferencias, actos, en algunos decanatos.

Esto sin olvidar la «misión joven» que, esta vez especialmente impregnada del espíritu paulino, tendrá lugar en Belén de Escobar este año 2008, en el mes de septiembre.

Pido a todos los curas párrocos que, en unión con el Santo Padre Benedicto XVI y con su Obispo, abran solemnemente el año paulino sea el 28 de junio en la misa vespertina, o el 29 durante todo el día, en sus iglesias parroquiales.

Puesto que la única entidad educativa perteneciente al Obispado que lleva el nombre de «San Pablo» es el colegio católico homónimo, en la ciudad de Zárate, el cual cuenta con una bellísima e insigne imagen del Apóstol, pintada artísticamente en tela y encuadrada, ésta será como una «imagen peregrina» que podrá ser trasladada, a pedido de los curas párrocos, a las distintas parroquias e iglesias designadas para ganar las indulgencias, a los fines de resaltar la figura del Apóstol y para que esté presente en los actos y encuentros mencionados.

Los lugares para lucrar las indulgencias que ha concedido el Santo Padre para este año de gracia, serán, en nuestra diócesis de Zárate-Campana, la iglesia catedral de Santa Florentina (Campana) y la iglesia co-catedral de la Natividad del Señor (Belén de Escobar), junto con las iglesias matrices de los partidos de Baradero (Santiago Apóstol), San Antonio de Areco (San Antonio de Padua), Exaltación de la Cruz (Cristo Crucificado), Pilar (Nuestra Señora del Pilar), Zárate (Nuestra Señora del Carmen), como asimismo la sede cuasiparroquial de Nuestra Señora de Luján y los Santos Apóstoles Pedro y Pablo (ciudad de Campana), la iglesia de la Inmaculada Concepción (de la localidad de Maq. Savio), la iglesia de Jesús Misericordioso (en Garín, partido de Escobar) y la iglesia de los peregrinos, dedicada a San José (en el partido de Escobar), perteneciente al Movimiento de Schoenstatt, que, como he dicho, consagraré el 29 de junio, en la Solemnidad de los Santos Apóstoles Pedro y Pablo.

Habiendo escuchado al consejo episcopal, he establecido también que, junto con la fecha de apertura del Año Paulino, y de su clausura (el 29 de junio de 2009), se podrá lucrar la indulgencia plenaria en dichas iglesias mencionadas, los días siguientes: el 18 de noviembre del corriente año (Dedicación de las Basílicas de los Santos Pedro y Pablo en Roma), el 25 de enero de 2009 (Fiesta de la Conversión de San Pablo) y los días festivos de las celebraciones de las Fiestas Patronales de las iglesias arriba indicadas.

Tal como bien sabemos, gracias a la enseñanza de Pablo y a su apostolado, las primeras comunidades cristianas fueron creciendo en el Amor de Dios y en la conciencia del «ser Iglesia». Con los desafíos de la «Nueva Evangelización», el «Apóstol de las Gentes» nos interpela una vez más, hoy, a nosotros, hombres y mujeres de este tiempo y de este lugar: el centramiento de nuestra fe en Jesucristo, en el cual y por el cual somos lo que somos (Cf 1 Cor. 15,10) y el compromiso del condiscipulado evangelizador.

Ponemos en las manos de la Virgen Santísima, en su advocación de Nuestra Señora de Luján, Patrona de la Argentina y Patrona de esta diócesis de Zárate-Campana todas nuestras buenas intenciones, nuestros propósitos pastorales y las actividades programadas para este Año Paulino.

Con afecto en Cristo y María, los bendice y pide la oración de ustedes,


+Oscar, Obispo de Zárate-Campana

13 de junio de 2008, Festividad de San Antonio de Padua



1. Cf BENEDICTO XVI, Homilía del Santo Padre durante la celebración de las primeras vísperas de la solemnidad de San Pedro y San Pablo, en la Basílica papal de San Pablo Extramuros, Roma, 28 de junio de 2007.
2. CONC. ECUM. VAT. II, Const. dogm. Lumen Gentium, n. 14; cf. Id. Decreto Ad gentes, n. 7; Id., Decreto Unitatis redintegratio, n. 3. La visión de la Iglesia necesaria para la salvación no es en modo alguno contraria a la voluntad salvífica de Dios, que «quiere que todos los hombres se salven y lleguen al conocimiento pleno de la verdad» (1 Tim 2, 4). Son verdades convergentes, razón por lo cual, «es necesario, pues, mantener unidas estas dos verdades, o sea, la posibilidad real de la salvación en Cristo para todos los hombres y la necesidad de la Iglesia en orden a esta misma salvación» (JUAN PABLO II, Carta Encíclica Redemptoris missio, n. 9: AAS 83 [1991], 258).
3. Cf. JUAN PABLO II, Carta Encíclica Slavorum Apostoli (2 de junio de 1985), n.18: AAS 77 (1985), 800.
4. Cf BENEDICTO XVI, Carta Encíclica Deus Caritas est, nn. 26-29.
5. Cf Ibid. n. 29.
6. CONSEJO EPISCOPAL LATINOAMERICANO (CELAM), CONFERENCIA DE OBISPOS DE LATINOAMÉRICA Y DEL CARIBE, EN APARECIDA (Brasil), «Documento de Aparecida», 2007, n. 137.
7. Cf BENEDICTO XVI, Homilía del Santo Padre durante la celebración de las primeras vísperas de la solemnidad de San Pedro y San Pablo, en la Basílica papal de San Pablo Extramuros, Roma, 28 de junio de 2007.
8. JUAN PABLO II, Carta Encíclica Redemptoris missio (7 de diciembre de1990), n. 47: AAS 83 (1991), 293.
9. Cf. JUAN PABLO II, Carta Apostólica Novo millenio ineunte (6 de enero de 2001, n. 1: AAS 93 (2001), 266.
10. JUAN PABLO II, Carta Encíclica Redemptoris missio, n.52: AAS 83 (1991), 3000.